Lulula enjabonó y restregó su camisón de raso, su bata de seda, las medias de punto, su falda de pana, su blusa de lino, el mantón de lana, y sus guantes de felpa. Lo aclaró todo con agua, miró al cielo y arrugó la nariz: ¡estaba a punto de caer un chaparrón! http://www.oqo.es/editora/es/content/la-vieja-lulula