Vera tiene ocho años, muchos sueños en su cabeza y un voluminoso cabello, cuya forma y color nos recuerdan a un globo; motivo por el que a menudo recibe las burlas de los otros niños. Serán su obstinación, un poco de suerte y su hermoso cabello los que le permitirán llevar a cabo su sueño más grande: «Ir a descubrir lo que le espera al otro lado del horizonte, un mundo lleno de cosas que aprender».