A los quince años Ana Patricia viaja a Shanghái pensando en ayudar a los más desfavorecidos mientras practica el idioma. Su primera dificultad será adaptarse a vivir sola casi un mes en un pequeño piso en un suburbio cuando, por oscuras circunstancias, su familia no puede acompañarla. Después, todo se irá complicando a medida que se ve envuelta en una trama de corrupción y delincuencia en la que tendrá que aprender a encontrar amigos en los que confiar. Después de múltiples viajes por China la