Hay momentos en los que me gusta estar sola, porque sólo estando sola oigo las gotas de agua que deciden el mejor instante pata lanzarse desde las nubes, y sólo así puedo oler el verde del campo La protagonista de esta historia habla en primera persona, y al mismo tiempo que nos guía por sus percepciones, nos habla de sus sentimientos. Por momentos, la comprendemos y nos convertimos en cómplices de su intimidad, de esa sensación de libertad que la invade al estar sola y poder hacer cosas como hablar con las libélulas, contar sus secretos a luna, escuchar la música del silencio http://www.oqo.es/editora/es/content/soledades