Es un nuevo planteamiento sobre el cuento El traje nuevo del emperador, o El rey desnudo, de Andersen. Nos presenta a un rey cuya visión de la realidad es la propia de alguien que tiene demasiado poder y cree merecerlo todo. Entre sus merecimientos está, como es lógico, el vestuario más lujoso. Y como sucede habitualmente con los poderosos, todos cuantos trabajan para él le dan siempre la razón, le alaban, asienten, aunque en verdad piensen que el rey ha enloquecido. Gaya, marqués y sobrino del rey; el ministro Pulido, el duque de las Salinas y el Conde de Montellano, personajes débiles y mezquinos que son expuestos y enjuiciados desde el humor y la ironía, pero también desde la compasión, para someterlo al más ingenioso de los engaños. En la línea de la más pura picaresca, aparece un falso sastre llamado Sicilia que le ofrece al rey el ropaje más elegante y caro que rey alguno pueda desear, algo digno sólo de él. La obcecación hará que el rey se encuentre ante una situación inesperada. Como lección de esta comedia nos recuerda que no tiene por qué ser verdad lo que dice la mayoría y que una mentira pue