Narrada cinematográficamente y a través de la mirada de un adolescente de 13 años, el lector puede sentir la presencia del paisaje duro y abrasado del desierto de Tanami en el Norte de Australia donde se desarrolla la acción. Una familia que regenta un gran rancho con ganado, vive con dolor callado la muerte de uno de los hijos y sufre la vergüenza de una hija adolescente embarazada. La presencia de una chica inglesa, que llega para ayudar en las tareas a la familia, sirve de catalizador para que la situación estalle y parezca que el cielo vaya a abrirse. La narración, por momentos un tanto periodística, se recrea en escenas tradicionales de esta zona:
rodeos, trabajo con el ganado... sin huir de escenas duras relacionadas con la crueldad con los animales ni de temas conflictivos como las relaciones interraciales o la violencia.