La novela gira en torno al monasterio de Santa María de Valdeiglesias. Recrea la vida monacal en diferentes periodos históricos a través de una investigadora que busca viejos manuscritos en un palacio familiar de Avila. Aventuras y desdichas parecen en esos manuscritos que se remontan a 1177 y narran la salida obligada de los monjes en 1836, fecha de la Desamortización de Mendizabal