Este conocido autor, escribe estas páginas con pretensiones másprácticas que doctrinales acerca del acompañamiento espiritual de lapersona individual. Aquellos que hayan recibido el carisma de lapaternidad y maternidad espiritual en forma eminente o extraordinariano tendrán necesidad de la palabra. Quienes lo hayan recibido de forma ordinaria, quizás puedan encontrar algo que les aproveche. Quienes ya la posean por el Espíritu, y deseen crecer en el arte de esteacompañamiento, las podrán aprovechar sin el sentimiento de estarperdiendo su precioso tiempo.