Nuestra idea de un cuadro es la de una superficie plana sobre la que el artista ha generado una imagen, sin embargo, en la práctica son muchas las pinturas que transgreden esta premisa, rompiendo la lisura del plano original mediante la acumulación de la propia masa pictórica o mediante la incorporación a la obra de elementos más o menos volumétricos. Este libro estudia la cuestión, primero desde una perspectiva filosófica y estética, analizando la propia naturaleza de la pintura en busca de la