Este libro parte de una tesis incómoda: no basta con culpar a los políticos, las élites o las leyes. Si nuestras instituciones no funcionan es, en buena medida, porque responden a nuestras propias preferencias mal informadas, contradictorias e incoherentes.
La culpa es nuestra no busca escándalos ni denuncia moral, sino comprensión. Muestra con rigor y claridad cómo nuestras decisiones colectivas ?como votantes, ciudadanos y consumidores? alimentan un sistema que luego criticamos.
Con un estilo incisivo pero moderado, Benito Arruñada recorre los mecanismos profundos que explican el estancamiento español: desde la educación y la vivienda hasta la organización autonómica y la cultura política. Frente a la comodidad de buscar culpables externos, propone una salida exigente pero realista: una ciudadanía mejor informada, más responsable y menos vulnerable a promesas mágicas.
Estas páginas no invitan a la resignación, sino a recuperar la iniciativa. Porque si la culpa es nuestra, la solución también lo es.
«Los antiguos decían que cuando los dioses nos eran favorables ignoraban nuestros deseos y cuando querían castigarnos los cumplían. De igual modo, los españoles expresamos preferencias que los políticos procuran cumplir con resultados insatisfactorios. Este libro perspicaz y minucioso analiza por qué exigimos al Estado lo que nos frustra y luego le culpamos por dárnoslo».
Fernando Savater