Adrián ha conseguido que mamá le compre una bola de nieve, que contiene un París en miniatura en el que nieva. Adrián descubre que se trata de una bola mágica: ¡agitándola, puede entrar en ella! Pero la bola se rompe cuando su hermana juega con ella... Papá y mamá la arreglarán, y esta se convertirá en una bola de los deseos.