El hecho de ser un autor chino que escribe en inglés lleva a Ha Jin a reflexionar sobre lo que supone la pertenencia a una determinada tribu y en qué afecta a un escritor verse obligado a usar un idioma distinto del suyo. Ha Jin recurre no sólo a su propia experiencia sino también a ejemplos como el del purgartorio norteamericano de Solzhenitsyn o al paraíso chino inventado por Lin Yutang.
Ha Jin se pregunta también qué papel juegan los autores transterrados y hasta qué punto ?traicionan? Conrad o Nabokov a su lengua natal, antes de concluir con una melancólica meditación sobre Ulises y la imposibilidad del regreso.
El escritor como migrante es, sin duda, un libro esencial sobre uno de los fenómenos literarios más importantes de nuestro tiempo.