Cuando un árbol frondoso continúa ahondando firmemente sus raíces en la tierra antigua y fecunda que lo ha elevado a lo alto y ayudado a expandirse en ramas cargadas de flores y frutos, tiene asegurada su propia vida. Los fenómenos de la naturaleza: el ímpetu de la tempestad, la tórrida sequía, la mordedura del hielo, solo conseguirán arraigar más firmemente sus raíces.Esta es la aventura de cada FMA. Este árbol es el Instituto. El INSTITUTO somos NOSOTRAS. En la IGLESIA.