DISLALIAS.FICHAS RECUPERACION.CEPE

DISLALIAS.FICHAS RECUPERACION.CEPE

VALLES ARANDIGA

18,50 €
IVA incluido
En stock
Editorial:
CEPE
Año de edición:
2013
Materia
Pedagogía y educación
ISBN:
978-84-86235-74-1
Páginas:
256
Encuadernación:
Rústica
Colección:
CEPE

La Dislalia, o trastornos en la articulación de las palabras, constituye una problemática muy común en los niños y niñas comprendidos entre los 5 y 8 años. La dificultad de pronunciación del fonema en concreto deriva, en la inmensa mayoría de los casos, de una alteración funcional en los órganos que intervienen en el habla, especialmente en malas posiciones de los labios, lengua, incorrectas respiraciones, falta de vibración en la lengua, fugas de aire por la boca, nariz, dientes, etc. Estos pequeños problemas constituyen un problema grave, pero sí son aspectos muy importantes a tener en cuenta, puesto que, si se establecen los mecanismos erróneos de pronunciación defectuosa en dichos órganos, el defecto de pronunciación se automatiza y pasa a formar parte del habla cotidiana del niño o de la niña, reflejándose también en la lengua escrita, lo cual contribuye a aumentar sus dificultades en el área del Lenguaje. Es bastante frecuente que los padres comiencen a preocuparse porque su hijo o hija de 3-4-5 años no pronuncia correctamente. Esta cuestión, hasta cierto punto, se considera normal. Existe lo que se denomina Dislalia de evolución, que consiste en la incorrecta pronunciación de fonemas y que constituye una fase o periodo de tiempo correspondiente a dicha edad en la que el niño o la niña comienza a hablar hasta que, poco a poco, logra perfeccionar su pronunciación alrededor de los 5-6 años. Sin embargo, en algunos casos, dichos problemas de articulación subsisten porque continúan existiendo algunas causas que los originan y afianzan; entre ellos, por ejemplo: presencia de frenillo lingual, dientes caídos con la consiguiente fuga de aire, arcadas dentales de difícil superposición, la lengua que no ha aprendido a vibrar (caso de la r) y otro tipo de causas, tales como la existencia de modelos a imitar en el ámbito familiar o social. Ante esta problemática, sí resulta muy aconsejable ser tenida en cuenta y prestarle la debida atención con el propósito de entrenarle a pronunciar bien cada uno de los sonidos correspondientes a cada letra del abecedario, así como las sílabas y palabras. Este es el objetivo de esta obra, en la que se le ofrecen al niño o niña y al reeducador una serie de ejercicios preventivos tendentes a eliminar el riesgo de que se consoliden malos hábitos de pronunciación; asimismo, se le ofrecen los ejercicios específicos de reeducación que corresponden a la totalidad de los fonemas y sínfones (sílabas trabadas de difícil pronunciación). Los ejercicios contenidos en el cuaderno no deben considerarse como unos solucionarios de defectos articulatorios de carácter rápido en la corrección de la Dislalia, sino un material de apoyo que, con la ayuda del reeducador o, incluso de los propios padres, permitirá entrenar al niño o a la niña en el habla de un modo normalizado y progresivo. Para ello es necesario la perseverancia, constancia y continuidad en la realización de los ejercicios. En todo caso debe ser el especialista en Logopedia el que debería dirigir las sesiones de reeducación para obtener el máximo beneficio posible. Sin embargo, y aunque no se pueda contar con ayuda especializada, el cuaderno es muy útil para corregir las dificultades de articulación. El reeducador controlará la conveniencia o adecuación de los ejercicios del cuaderno al desarrollo del aprendizaje del niño, teniendo en cuenta su entrenamiento o no, en lectura y escritura, por lo que el nivel de ejecución de un niño o niña de 5-6 años será distinto a los ejercicios o actividades (lectura, escritura, dictado, etc.) realizados por un niño o niña de 7-8 años. El reeducador o los padres aplicarán los ejercicios al niño o a la niña adecuándolos a su desarrollo psicológico y a su capacidad de comprensión. Los ejercicios son válidos para ambos criterios.