La relevancia en la reforma de 2014 a la Ley de Concursos Mercantiles en México es que mantiene el principio fundamental de conservación de la empresa, lo que evita llegar a la antigua figura de quiebra que durante muchos años prevaleció como única solución a la insolvencia de una empresas ante sus acreedores. El concurso mercantil protege en primera instancia a estos acreedores y limita los plazos para las conciliaciones con todos los actores que intervienen en el proceso, lo que acota la posibilidad de actividades fraudulentas y juicios eternos. Las figuras introducidas permiten procesos ágiles y eficaces, maximizan el principio de conservación de la empresa con creditos de emergencia y enajenación de bienes y activos, entre otros.
De 2000 a 2014 el IFECOM (Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles) sólo recibió 519 solicitudes de admisión a proceso concursal, lo que revela el poco uso que ha tenido este recurso. No existen libros que expliquen las reformas del 2014 a la ley concursal en México. Este libro cumple con la función de explicar estas reformas, con lo que contribuye a que más empresas puedan acudir a este recurso y recuperar su viabilidad financiera.