Este libro es un esfuerzo colectivo a la vez que solitario. En él se leen historias íntimas, extraordinarias, de humor y hechos cotidianos.
Los trece que lo escriben forman parte de un taller de escritura, en el que han aprendido entre otras cosas que la vida tiene diferentes lecturas, todas válidas y singulares.
Lo que los ha unido en el esfuerzo es el amor a un arte, que no ha dejado a la humanidad desamparada ante las cosas que le suceden todos los días. Cada una de las historias habla de lo poderosa que es la reflexión hecha letras, y de la importancia de observar la realidad -aún en esos momentos aparentemente triviales- con la sorpresa y fascinación de la primera vez.
La lectura de este libro puede dejar muchos sabores, desde el dulce hasta el picante; es un recorrido por diferentes sensaciones, una interpretación de los estímulos más variados. Si estás dispuesto a muchos viajes en uno, bienvenido a bordo.