Ensayo de Emili Boix-Fuster, experto en plurilingüismo de la Universitat de Barcelona, sobre la necesidad de construir una sociedad más cívica y más cohesionada para superar el egocentrismo y la liquidez que impera en las relaciones sociales, apostando por valores más sólidos como el esfuerzo, la generosidad, la cooperación o la justicia social. Una reflexión a partir del estudio de la diversidad lingüística en Catalunya que argumenta que todas las lenguas, sobre todo las más cercanas, pueden ser un recurso extraordinario para vivir y convivir con más democracia y calidad en las relaciones. Ensayo ganador de la edición 2010 del Premi Serra i Moret, un galardón que se enmarca dentro de los Premios de Civismo que convoca anualment la Generalitat de Catalunya.