Jorge Riechmann abre este libro con una travesía oceánica de tres días hacia La Palma, donde la voz se torna meditativa y el tiempo se dilata entre un oleaje acompasado por el pensamiento. La Palma brota entonces como espacio de reflexión: un volcán, encuentros con isleños, fragmentos que se recomponen bajo una nueva luz. Ceniza fértil respira al ritmo de una prosa serena, a menudo lúcida hasta la incomodidad, que navega entre el testimonio personal y el análisis político impregnado de las experiencias personales que le marcaron en este viaje. En cada sección late una pregunta fundamental sobre cómo vivir cuando todo colapsa. La crítica de la industria turística como depredación, el diagnóstico del Antropoceno, la radiografía de genocidios y fascismos presentes, el cuaderno de trabajo insular donde la observación se vuelve teoría: todo converge en una meditación final sobre el oficio de escribir, de mirar, de mantener la coherencia en el cuidado cotidiano. La temperatura de estas páginas es la del pensamiento que no abandona la realidad, que se nutre de encuentros verdaderos y regresa a ellos constantemente