Hoy casi nadie duda del papel que desempeña el patrimonio histórico en la recuperación de la memoria histórica de los pueblos; así, la conservación y gestión de tan rico recurso se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para entender la cultura y los elementos que la definen. Además, la preservación y difusión del patrimonio ayuda a reforzar la identidad de lo local en un mundo cada vez más globalizado, permitiendo ocupar un espacio en la cada vez más amplia y generalizada cultura global.