Mi madre siempre dice que hago regular los resúmenes porque doy másinformación de la que el propio libro contiene. Yo me río pero esverdad, no me gusta resumir. Lo cierto es que si algo me apasiona temiraré a los ojos y te hablaré de ello durante horas. A falta detiempo podría quedarme en la parte de la mirada y tratar de que hablepor sí misma. Pero si tampoco podemos mirarnos, como es el caso, solome queda levantar las manos del teclado, apretar fuerte los párpados y desear que leas este compendio de letras tan a la altura de micaos.
No te arrepentirás. Y si lo haces, te invito a una cerveza.