He aquí una historia de amor entre un hombre y un
perro, una conversación contada casi totalmente
desde un solo eje y lo largo de las cuatro estaciones
que hacen eco en el título de la novela. Escrita con
una empatía y una sabiduría extraordinarias, la
novela de Baume sobre todo parece hablar de la
compasión, pero también de la esencia destructiva
de la soledad. Y confirma el talento por el que ha
sido nominada a tantos premios.