En la familia de los Fernández Sotiello se
arregla todo con "remedio", una infusión que
el patriarca de la saga, don Valentino
Fernández, doctor en medicina, creó para
aliviar su cuerpo y espíritu.
Férreo defensor de la libertad y del amor,
encuentra en el magistrado don Leandro
Sotiello al compañero vital perfecto para
compartir familia y fundar un balneario
donde curar, con "remedio", los males
que acechan a ciertos integrantes de la
sociedad de posguerra.
Respetados, discretos y fieles a sí mismos,
son cuestionados por algunos miembros de
la familia al salir a la luz su particular
configuración del lamento
(ruido blanco, silencio oscuro).