Esta es la tercera novela (la primera Misioneras de no sé dónde, lasegunda No tengas miedo... actúa) de las historias que mis compañerasde colegio me contaron en nuestro encuentro treinta y cinco añosdespués de dejar la escuela y de no vernos. A cada una más interesante que la anterior. Todas y cada una de ellas han tenido una diferentemisión en esta vida. Unas más arriesgadas que otras, unas más legalesque las demás o más ilegales, pero cuanto menos curiosas.
Sonmujeres que no se quedan quietas, que tienen inquietudes y denuncian.En este caso la corrupción que desde los grandes laboratoriosfarmacéuticos se ejerce sobre los médicos y sobre los gobiernos y quepagamos todos