Hay algo fascinante en los libros para antes de dormir: conectan con aquella experiencia que pensábamos que solo era nuestra. Además, son lecturas que se pueden convertir en talismanes protectores y en leales acompañantes. Muy distintos entre sí y al mismo tiempo muy próximos, estos dos álbumes merecen acompañar a los chavales en el reto diario de irse a la cama.
La noche es uno de los territorios por excelencia de la imaginación infantil. Las fantasías conquistan el preludio al sueño, los miedos afloran al apagar la luz, los viajes conducen a sus protagonistas por parajes sorprendentes y, así, a medida que al niño le va llegando el sueño, ve con otros ojos lo que a la luz del día pasaba inadvertido.