Durante siglos se creyó que el arrianismo era una herejía derrotada en el Concilio de Nicea. Sin embargo, su influencia nunca desapareció del todo. Cambió de lenguaje, de protagonistas y de escenarios, pero siguió planteando la misma pregunta decisiva: ¿quién es realmente Jesucristo? En esta rigurosa investigación histórica, Cesáreo Jarabo Jordán recorre el nacimiento, expansión y aparente desaparición del arrianismo, desde las disputas teológicas del siglo IV hasta su profunda huella en la historia de Europa, el reino visigodo, el islam naciente y las corrientes ideológicas posteriores. A través de un sólido apoyo documental y de las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, el autor muestra cómo aquella controversia no fue una simple discusión académica, sino un conflicto que condicionó la unidad de la Iglesia, el rumbo de la civilización occidental y la comprensión misma del ser humano. Pero este libro va mucho más allá del relato histórico. Su tesis es tan provocadora como actual: las antiguas herejías no han desaparecido; sobreviven bajo nuevas formas culturales, políticas y religiosas que continúan cues